Érase una vez,en un sitio repleto de cerezos imponentes,cuyas flores pueriles bailaban pérdidas en un juego cautivador de viento y polvo,un viejo que vivía aislado del resto de los humanos.Había solo una casa obsoleta en esa pradera de tréboles,rodeada de inmortales robles, de flores multicolores,bajo un silencio absoluto qué quizás venía interrumpido por el zumbido de algunas abejas impacientes en su búsqueda agotadora de un polen dulce y perfumado que saciará su sed incontenible y áspera.

Telas invasoras de arañas cubrían las ventanas inmensas y polvorientas,brazos verdes de hiedra rodeaban la estructura rígida y antigua de una casa perdida en los enlaces ciegos del imperdonable tiempo.Venas negras de hormigas penetraban el atrio izquierdo de la casa,haciéndose camino entre las estructuras putrefactas del suelo de madera que yacía afueras de la casa hasta llegar en el salón y desde allí buscándose refugio en una chimenea qué se veía que ya no se utilizaba desde ya hace mucho tiempo.Un antiguo disco de Dmitri Shostakovich llenaba,con sonidos de risueño de un olvidado y imponente valse,el salón enorme que se parecía más a una biblioteca griega inmensa,completa,con libros de diferentes tamaños y diferentes idiomas,una biblioteca universal que quizás escondiera verdades vitales a propósito,piezas esenciales que faltaban para completar un puzzle existencial de la humanidad en sí.Si nos pondríamos a contar la cantidad de los libros que se hallan sobre estas estanterías llenas de polvo,pero bien categorizadas,nos perderíamos en una infinidad de números y fallos intentos en descubrir el verdadero número de esos libros.Nombres de escritores inmortales relucían sobre una infinidad de libros,brillaban como las estrellas en una noche insólita de verano.Bucowsky,Dostoievski,Edgar Alan Poe,Gabriel García Márquez y otras estrellas inmortales esperaban impacientes a sus hambrientos lectores,pero las manos oseondas ,con la piel amarillenta y un poco seca,cogieron,de entre todos esos libros geniales,un libro infantil:»La abejita «.Una voz tenua y caliente empezó a oírse trepidamente:»Érase una vez una abejita que tenía a su mamá muy enferma,sentada en la cama y casi inconsciente.

-¡Mamá,despierta!-le dice la abejita a su mamá.

Y entonces,su mamá abrió sus ojitos y le dijo a la abejita:

-Necesito una flor azul,especial que brilla al anochecer y que se encuentra muy lejos a las fronteras con el otro reino.

La abejita le dice a su mamá:

-¡No te preocupes,mamá! ¡Yo encontraré esa flor para ti y pronto te pondrás bien!

Dicho y hecho,la abejita cogio una mochila y la lleno de comida y agua,y empezó su viaje en búsqueda de la flor azul.

En su camino se encuentra con un erizo que llevaba sobre sus espinillas agudas una gran manzana roja y la abejita le preguntó:

-¿Erizo,erizo,tú sabes dónde puedo encontrar una flor azul,especial que brilla al anochecer?

-Lo siento,abejita,pero yo nunca vi una flor tan especial que brilla al anochecer.

La abejita decepcionada,siguió con su camino y un poco cansada,trató de descansar sobre una flor blanca,cuando de pronto vio una hormiguita:

-¿Hormiguita,hormiguita,tú sabes dónde puedo encontrar una flor azul,especial y que brilla al anochecer?

-¡Lo siento,pero la verdad es que yo no vi nunca tal flor!,pero conozco a alguien que quizás pueda saberlo.Un poquito más lejos de aquí,hay una ardilla aventurera que conoce todos los rincones de este reino y,seguramente,ella sabrá de la existencia de esa insólita flor.

La abejita empezó a volar,siguiendo a la hormiguita hasta que llegaron a una casita que se hallaba dentro de un árbol y empezaron a llamarla:

-¿Ardilla,ardilla estás?

Y entonces de ese agujero salió una ardilla que les miraba maravillada:

-¿Que es lo que os traen por aquí?

La abejita le contestó un poco desilusionada:

-¿Has visto,alguna vez,una flor azul especial y que brilla al anochecer?

-Puede ser…le contestó la ardilla pensativa.

-¿Puedo saber porqué estás interesada en esa flor?-le preguntó la ardilla a la abejita.

La abejita empezó a llorar y,sin mirar a la ardilla,le dijo:

-Mi mamá está enferma,en la cama,y solo el polen de esa flor azul,especial y que brilla al anochecer puede curarla-la abejita desolada,desanimada miraba la tierra,ya no tenía más fuerzas tan ni siquiera para mirar a la ardilla.

-¡No te preocupes,mi dulce abejita!-le dijo la ardilla,con una voz suave,a la abejita.

-¡Esperadme aquí,en mi casita,pronto os traeré esa flor!

Pasaron unos minutos y la ardilla volvió con esa flor azul,especial y que brilla al anochecer,la pone en la mochila de la abejita,que ahora estaba más eufórica que nunca,y le prometió acompañarla hasta su casa.Así que la hormiguita,la ardilla y la abejita emprendieron su camino y llegaron a la casa de la abejita.

-¡Mamá,aquí tienes lo que me has pedido!,pero su mamá,ya no se movía,así que la ardilla cogio con una cuchara un poco de ese polen y se lo puse en la boca de la mamá abeja.

En cuanto el polen mágico tocó el paladar de su boca,la mamá abeja prendió fuerzas y se levantó de la cama.Parecia,ahora,muy joven y de echo si que lo era y todo por ese polen tan especial.

La mamá abeja dio las gracias a la hormiguita y a la ardilla y les invitó a un gran festín,diciéndoles qué si querían quedarse en su castillo,podrían quedarse para siempre.

La ardilla y la hormiguita decidieron quedarse,para siempre,en el castillo y vivieron todos,juntos,felices.»

Un par de polillas se divertían disfrutando de la última hoja de este cuento infantil y,entonces,el viejo resolvió:<<Mamá,ya hace mucho tiempo que no oigo tú voz suave,no siento más tus caricias interminables,no veo más tú sonrisa contagiosa,no oigo más tus consejos sabios,tú latido acelerado del corazón cuando me abrazabas a tu pecho-¡Ya,ya soy mayor,pero solo por fuera,ya que en mí interior siempre quedará ese niño rebelde,que nunca envejecerá!

-Si supiera que en este mundo hay un tal flor azul,especial y que brilla al anochecer,tan poderosa que pueda rejuvenecer mi cuerpo,me pondría en marcha en seguida,pero sé qué eso es solo una fantasía.

-¡Tic,Tac,Tic,Tac,el reloj nunca para,cómo tampoco el proceso de envejecimiento de cada criatura qué yace en la Tierra!-Todo envejece,todos se hacen «mayores»,pero aunque sí ciertas personas llegan a una cierta edad avanzada,se siente como si fuera un niño atrapado en un cuerpo viejo.

-¿Pero qué significa ser mayor?…Robotizar tú mente,dejando de un lado tú corazón,actuar como una criatura idiota y superficial,olvidarnos del niño que llevamos dentro y ¿para que?La gente siempre chichoteara atrás tuya,siempre tendrá qué decir algo sobre ti y entonces ¿porqué tenemos qué conformarnos con estas leyes sociales mediocres?

-¡Soy antisocial!,me he aislado en esta pradera de tréboles magnífica,con el fin de proteger al niño que llevo dentro y que me hace sentir vivo,feliz,igual que lo estuve cuando era un niño pequeño de verdad.

Cerró el libro,lo puso sobre la estantería y mirando a las hormigas qué se dirigían hacía la chimenea,dijo:

«-¿Hormiga,hormiguita,tú sabes dónde puedo encontrar una flor azul,especial y que brilla al anochecer?»

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10 comentarios en “Me hago mayor

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